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Los adultos del gusano alfiler del tomate (Keiferia lycopersicella), son pequeñas palomillas de cuerpo alargado, antenas largas, palpos labiales en forma de cuernos y color café grisáceo, de hábitos crepusculares.
Las palomillas depositan huevecillos aislados en las hojas y, al principio de la temporada, las larvas que de ellos salen se alimentan como minadores formando bolsas o empanadas en las hojas. Más tarde, cuando aparecen los frutos, las palomillas ovipositan en los sépalos, de donde parten las larvitas grisáceas con anillos rojizos a perforar el fruto bajo los sépalos quichi , inutilizando los tomates para la exportación. Esta plaga presenta varias generaciones por temporada.
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