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El perforador de la hoja del algodonero Bucculatrix thurberiella presenta dos tipos de daños en el estado larval: Después de la eclosión de los huevos, las larvas pasan directamente a comer del parénquima foliar entre las dos epidermis, causando minas de color blanco, en forma de serpentina; en el centro de dichas minas se notan los excrementos de las larvas. Luego de uno o dos estadíos larvales, la larva sale de la mina y comienza a hacer su daño más importante, notándose que las glándulas productoras de gosipol existentes en las hojas son respetadas, quedando como pequeños puntos en la zona roída. Cuando el ataque es intenso, la hoja puede llegar a quedar esqueletizada.
Cuando la planta es muy pequeña, 15 - 20 días de edad, un promedio de 0.5 larvas por hoja ya produce efecto sobre el desarrollo de la planta. Plantas de 30 a 40 días de edad pueden soportar hasta una larva por hoja en promedio; luego de dos meses de la siembra las plantas pueden soportar hasta un promedio de dos larvas por hoja, dependiendo del desarrollo foliar. Por sobre estos límites el daño adquiere importancia económica. |